martes, 17 de enero de 2017
¿Vas camino a EEUU y te ha sorprendido el fin de la política de 'pies secos/ pies mojados'?
DIARIO DE CUBA abre un servicio para ubicar y exponer la situación de aquellos cubanos que salieron de la Isla y en su trayecto hacia Estados Unidos fueron sorprendidos por la noticia del fin de la política de 'pies secos/ pies mojados' decretado el pasado jueves por acuerdo entre Washington y La Habana.
A través de este formulario aquellas personas que estén en una situación vulnerable podrán dar a conocer su caso y el lugar donde se encuentren. Los datos serán publicados en un mapa interactivo de DIARIO DE CUBA.
Para sistemas Android, usa este enlace al formulario.
Ni secos, ni mojados
El sueño de los cubanos se tornó en la pesadilla ilegal que hoy soportan millones de emigrantes en Estados Unidos
MIAMI, Estados Unidos.- La noticia apareció por sorpresa en la pantalla mientras buscaba información en Internet. Una escueta nota marcaba el suceso de última hora: El Gobierno de Obama ponía fin a la medida conocida como de “pies seco, pies mojados” que firmara el también demócrata Bill Clinton en 1995. Eran los días de aquella memorable estampida en la que más de 30 mil cubanos se lanzaron al mar por todos los puntos de las costas cubanas buscando llegar a Estados Unidos. El hecho quedaba enmarcado en el no menos famoso Maleconazo, un estallido popular del que siempre tuve dudas sobre su pura espontaneidad.
Unos años antes, a finales de 1993, cuando el Período Especial tensaba la situación social en la Isla y la disidencia comenzaba a hacerse sentir con mayor fuerza, algunos miembros de esa oposición, presintiendo la posibilidad de una salida similar a la ocurrida con el Mariel, alertaban sobre la necesidad de prevención ante lo que se veía venir.
Los eventos ocurridos en agosto del 94, cuando los apagones y la crisis general añadían grados de temperatura al ya insoportable calor veraniego caribeño, dieron el pie forzado a un castrismo supuestamente debilitado, casi al borde de la ruina y desbordado por un trance político inédito. La repentina aparición del Comandante en el escenario de los disturbios produjo un no menos inesperado giro de los acontecimientos. Los que hasta hacía unos minutos gritaban “abajos”, “libertades” y otros lemas antigubernamentales mientras rompían vidrieras de los pocos comercios a los que tuvieron acceso, se tornaron en una aguerrida turba revolucionaria que daban vivas al dictador. Castro inmediatamente identificó los sucesos con el sempiterno tema del bloqueo norteamericano.
La respuesta inmediata del régimen fue abrir las fronteras cubanas a todos los que quisieran irse, dejando de asumir el papel de “garantes” de la seguridad fronteriza del país norteño. Bastó aquella disposición para apagar el fuego de rebeldía contenida por el popular muro del paseo habanero. A partir de se instante todos los esfuerzos se concentraron en agenciarse de cualquier artefacto capaz de flotar. Balsas de todo tipo e ingenio. Incluso botes y lanchas salieron a cara descubierta sin el temor de ser detenidos por las unidades guardafronteras. En varios casos fui testigo de la protección que estas daban a los que salían de Cojímar para evitar que testigos presenciales se lanzaran al abordaje, haciendo zozobrar las embarcaciones por el sobrepeso.
Fue aquella marea humana entre dos orillas la que indujo al entonces presidente Clinton a firmar la polémica medida que el gobierno cubano catalogó de ley asesina que alentaba la salida ilegal desde la Isla con el consecuente riesgo de vidas. El sentido propagandístico no fue la única ventaja obtenida por La Habana. La aceptación de los miles de navegantes improvisados vino convoyada con la garantía de 20 mil visas anuales (cantidad que el negociador Ricardo Alarcón proponía llevar a 50 mil) y el no menos famoso “bombo” o lotería de visas.
Las salidas por mar constituyeron un aliviadero por el que, según los cálculos más conservadores, han salido de Cuba 660 mil ciudadanos, muchos de ellos ilegales llegados por mar o por terceros países. Por tomar un dato, hasta abril del 2016 se contabilizó la entrada de 27 644 migrantes cubanos por esa vía, la mayoría por las fronteras de Texas. Hasta septiembre la cifra calculada pasaba de 50 mil. De esta cantidad, el ochenta por ciento entraba por la frontera mexicana, según reporte publicado por TV Martí bajo la firma de Rolando Cartaya.
Llama la atención que Obama anunciara el fin de esta disposición justo al término de su mandato y no durante estos ocho años en que su gobierno se caracterizó por ser el que más deportaciones de emigrantes ilegales produjera comparado con administraciones anteriores. Una explicación pudiera ser dejar un difícil legado a su sucesor respecto a la política migratoria que se avecina. Si se aplica la lógica de construir un muro para impedir la entrada de mexicanos y de otros países, sería muy difícil conciliar esto con la reapertura de una brecha, expresamente dedicada a los cubanos bajo el supuesto de que huyen de una dictadura. Una excusa cada vez menos sostenible cuando se sabe que la razón del escape es el factor económico.
En Cuba los medios locales comunicaron la noticia con inmediatez. Las cámaras de la televisión oficial trasmitieron las opiniones de algunos transeúntes tomados por sorpresa con esta nueva. De los tres testimonios solo uno valoró de positivo el final a la medida, acotando que de haberse producido de manera más temprana se hubieran evitado muertes y desventuras. En contraste las otras entrevistadas coincidieron en manifestar su malestar, ante una decisión que eliminaba la posibilidad de que los cubanos “pudieran conocer otros países aunque fuera de esta manera ilegal”.
En el exterior proliferan las voces cubanas que critican a un saliente Obama, al que acusan de traición por este último gesto. Pero olvidan muchos de los que se resienten, que la medida hasta ahora vigente, así como otras tantas leyes y gestos que les han favorecido, salieron con la firma de administraciones demócratas. En el caso que nos preocupa, la del presidente Clinton, algo que olvidaron en las últimas elecciones muchos votantes cubanoamericanos beneficiados en su momento con la polémica disposición. La misma contra la que habían arremetido los representantes republicanos durante la última campaña electoral.
El final de la fórmula de “pies secos, pies mojados” llega casi veinte años después de su puesta en práctica. Las autoridades cubanas se congratulan de este desenlace que significa el cierre de un acceso, que permitió a muchos cubanos acceder a tierras norteamericanas de manera privilegiada obteniendo de forma automática del derecho a residencia. Con ello se estableció la empresa más rentable que el gobierno cubano haya podido concebir en toda su existencia. Millones de residentes han ayudado a aliviar la situación de la Isla con el aporte significativo en remesas, mercancías y gastos de todo tipo. Un grupo solidificado que en las nuevas circunstancias será oportuno en muchos aspectos. En medio del camino quedan otros miles que ahora enfrentan la novedad de quedar atrapados entre las dos orillas y un sueño que se torna en la pesadilla ilegal que hoy soportan millones de emigrantes en Estados Unidos.
Tomado de Cubanet Noticias
MIAMI, Estados Unidos.- La noticia apareció por sorpresa en la pantalla mientras buscaba información en Internet. Una escueta nota marcaba el suceso de última hora: El Gobierno de Obama ponía fin a la medida conocida como de “pies seco, pies mojados” que firmara el también demócrata Bill Clinton en 1995. Eran los días de aquella memorable estampida en la que más de 30 mil cubanos se lanzaron al mar por todos los puntos de las costas cubanas buscando llegar a Estados Unidos. El hecho quedaba enmarcado en el no menos famoso Maleconazo, un estallido popular del que siempre tuve dudas sobre su pura espontaneidad.
Unos años antes, a finales de 1993, cuando el Período Especial tensaba la situación social en la Isla y la disidencia comenzaba a hacerse sentir con mayor fuerza, algunos miembros de esa oposición, presintiendo la posibilidad de una salida similar a la ocurrida con el Mariel, alertaban sobre la necesidad de prevención ante lo que se veía venir.
Los eventos ocurridos en agosto del 94, cuando los apagones y la crisis general añadían grados de temperatura al ya insoportable calor veraniego caribeño, dieron el pie forzado a un castrismo supuestamente debilitado, casi al borde de la ruina y desbordado por un trance político inédito. La repentina aparición del Comandante en el escenario de los disturbios produjo un no menos inesperado giro de los acontecimientos. Los que hasta hacía unos minutos gritaban “abajos”, “libertades” y otros lemas antigubernamentales mientras rompían vidrieras de los pocos comercios a los que tuvieron acceso, se tornaron en una aguerrida turba revolucionaria que daban vivas al dictador. Castro inmediatamente identificó los sucesos con el sempiterno tema del bloqueo norteamericano.
La respuesta inmediata del régimen fue abrir las fronteras cubanas a todos los que quisieran irse, dejando de asumir el papel de “garantes” de la seguridad fronteriza del país norteño. Bastó aquella disposición para apagar el fuego de rebeldía contenida por el popular muro del paseo habanero. A partir de se instante todos los esfuerzos se concentraron en agenciarse de cualquier artefacto capaz de flotar. Balsas de todo tipo e ingenio. Incluso botes y lanchas salieron a cara descubierta sin el temor de ser detenidos por las unidades guardafronteras. En varios casos fui testigo de la protección que estas daban a los que salían de Cojímar para evitar que testigos presenciales se lanzaran al abordaje, haciendo zozobrar las embarcaciones por el sobrepeso.
Fue aquella marea humana entre dos orillas la que indujo al entonces presidente Clinton a firmar la polémica medida que el gobierno cubano catalogó de ley asesina que alentaba la salida ilegal desde la Isla con el consecuente riesgo de vidas. El sentido propagandístico no fue la única ventaja obtenida por La Habana. La aceptación de los miles de navegantes improvisados vino convoyada con la garantía de 20 mil visas anuales (cantidad que el negociador Ricardo Alarcón proponía llevar a 50 mil) y el no menos famoso “bombo” o lotería de visas.
Las salidas por mar constituyeron un aliviadero por el que, según los cálculos más conservadores, han salido de Cuba 660 mil ciudadanos, muchos de ellos ilegales llegados por mar o por terceros países. Por tomar un dato, hasta abril del 2016 se contabilizó la entrada de 27 644 migrantes cubanos por esa vía, la mayoría por las fronteras de Texas. Hasta septiembre la cifra calculada pasaba de 50 mil. De esta cantidad, el ochenta por ciento entraba por la frontera mexicana, según reporte publicado por TV Martí bajo la firma de Rolando Cartaya.
Llama la atención que Obama anunciara el fin de esta disposición justo al término de su mandato y no durante estos ocho años en que su gobierno se caracterizó por ser el que más deportaciones de emigrantes ilegales produjera comparado con administraciones anteriores. Una explicación pudiera ser dejar un difícil legado a su sucesor respecto a la política migratoria que se avecina. Si se aplica la lógica de construir un muro para impedir la entrada de mexicanos y de otros países, sería muy difícil conciliar esto con la reapertura de una brecha, expresamente dedicada a los cubanos bajo el supuesto de que huyen de una dictadura. Una excusa cada vez menos sostenible cuando se sabe que la razón del escape es el factor económico.
En Cuba los medios locales comunicaron la noticia con inmediatez. Las cámaras de la televisión oficial trasmitieron las opiniones de algunos transeúntes tomados por sorpresa con esta nueva. De los tres testimonios solo uno valoró de positivo el final a la medida, acotando que de haberse producido de manera más temprana se hubieran evitado muertes y desventuras. En contraste las otras entrevistadas coincidieron en manifestar su malestar, ante una decisión que eliminaba la posibilidad de que los cubanos “pudieran conocer otros países aunque fuera de esta manera ilegal”.
En el exterior proliferan las voces cubanas que critican a un saliente Obama, al que acusan de traición por este último gesto. Pero olvidan muchos de los que se resienten, que la medida hasta ahora vigente, así como otras tantas leyes y gestos que les han favorecido, salieron con la firma de administraciones demócratas. En el caso que nos preocupa, la del presidente Clinton, algo que olvidaron en las últimas elecciones muchos votantes cubanoamericanos beneficiados en su momento con la polémica disposición. La misma contra la que habían arremetido los representantes republicanos durante la última campaña electoral.
El final de la fórmula de “pies secos, pies mojados” llega casi veinte años después de su puesta en práctica. Las autoridades cubanas se congratulan de este desenlace que significa el cierre de un acceso, que permitió a muchos cubanos acceder a tierras norteamericanas de manera privilegiada obteniendo de forma automática del derecho a residencia. Con ello se estableció la empresa más rentable que el gobierno cubano haya podido concebir en toda su existencia. Millones de residentes han ayudado a aliviar la situación de la Isla con el aporte significativo en remesas, mercancías y gastos de todo tipo. Un grupo solidificado que en las nuevas circunstancias será oportuno en muchos aspectos. En medio del camino quedan otros miles que ahora enfrentan la novedad de quedar atrapados entre las dos orillas y un sueño que se torna en la pesadilla ilegal que hoy soportan millones de emigrantes en Estados Unidos.
Tomado de Cubanet Noticias
jueves, 5 de enero de 2017
Sigue en aumento cifra de cubanos que llegan a suelo de EEUU
Cerca de 185 arribaron en el mes posterior a la muerte de Fidel Castro
FLORIDA, Estados Unidos. – Aproximadamente 185 migrantes consiguieron
llegar a tierra en los Cayos de Florida en el mes posterior a la muerte
de Fidel Castro, dijeron funcionarios de la Guardia Costera de Estados
Unidos.
El capitán Jeffrey Janszen, del Sector Key West de la Guardia
Costera, dijo al periódico The Citizen que no está claro por qué
llegaron tantos migrantes en diciembre. El buen clima pudo haber ayudado
a algunos migrantes, aunque Janszen comentó que los vientos fueron
severos alrededor del día de Navidad.
Andrew Regan, de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de
Estados Unidos, dijo que nueve hombres cubanos llegaron el martes a
Grassy Key, todos con buena salud a pesar de haber permanecido una
semana en el mar en un velero improvisado sin motor.
Castro falleció el 25 de noviembre. Funcionarios de la Guardia
Costera dijeron que la cifra de cubanos que han intentado llegar a suelo
estadounidense ha aumentado durante los últimos dos años.
T
lunes, 12 de diciembre de 2016
Guardia Costera detiene a 16 balseros cubanos a su llegada a Puerto Rico
Según las autoridades, entre ellos se encontraba una mujer que debió
ser atendida tras sufrir un aborto en la travesía. Los cubanos
posiblemente serán liberados y se les indicará cuándo deben comparecer
ante un juez de Inmigración.
Un total de 16 balseros cubanos arribaron este fin de semana a Puerto Rico en dos grupos diferentes, informaron autoridades locales.
Una embarcación con 11 migrantes cubanos arribó este sábado a la costa oeste de la isla, mientras otros 5 balseros desembarcaron en la isla de Mona.
Según informó la Policía en un comunicado de prensa, 5 hombres, 5 mujeres y un menor de 16 años llegaron a la costa cercana al faro de Rincón, donde fueron rescatados conjuntamente por la Unidad
Marítima de las Fuerzas Unidas de Rápida Acción de Añasco y el personal de la Patrulla Fronteriza de Estados Unidos.
Según las autoridades, en el grupo se encontraba una mujer que debió ser atendida tras sufrir un aborto en la travesía. La mujer fue asistida en el Hospital Buen Samaritano, de Aguadilla, según reporta El Nuevo Día.
Jeffrey Quiñones, portavoz de la patrulla fronteriza, afirmó el sábado que los cubanos posiblemente serán liberados y se les indicará cuándo deben comparecer ante un juez de Inmigración.
Según el portavoz, las autoridades se han percatado de que los cubanos han empezado a superar en número a los dominicanos y haitianos que procuran llegar por mar a Puerto Rico provenientes de República Dominicana, a unos 100 kilómetros al oeste de la isla.
viernes, 9 de diciembre de 2016
Capturan a 22 balseros cubanos en Islas Caimán, 11 de ellos lo había intentado antes
Un grupo de inmigrantes cubanos encalló en un arrecife cerca del extremo oriental de Little Cayman el martes.
La policía de las Sister Islands en Islas Caimán capturó a un grupo
de 22 migrantes cubanos el martes y los dejó bajo custodia de las
autoridades migratorias, según publica el diario local Cayman Compass.
Funcionarios de inmigración dijeron que 11 de los inmigrantes habían
desembarcado antes en las Islas Caimán pero fueron deportados a Cuba,
según establece un acuerdo entre ambos países.
El grupo había estado trabajando en las reparaciones de su barco en
las aguas de Little Cayman el martes por la mañana, de acuerdo con un
comunicado de prensa del gobierno y habían dicho que esperaban continuar
la travesía "en breve".
La inspectora Wendy Parchment, comandante de la policía de las Sister
Islands dijo que pasaron la noche del martes en el refugio de huracanes
de la isla y que "pudieron obtener una comida caliente y un baño".
Luego fueron llevados a un sitio del gobierno en espera de que el
Departamento de Inmigración los llevara a Gran Caimán.
Islas Caimán es un paso en la travesía desde la isla de Cuba hasta
Centroamérica, donde los cubanos siguen por tierra camino hasta la
frontera entre México y los Estados Unidos
sábado, 3 de diciembre de 2016
EEUU repatria a 38 emigrantes cubanos
Estados Unidos repatrió a 38 emigrantes cubanos que
intentaron llegar por mar al país y fueron interceptados por la Guardia
Costera en rudimentarias embarcaciones, informó esa institución,
reporta EFE.
Los cubanos fueron interceptados en tres diferentes operaciones en el Estrecho de la Florida antes de tocar suelo estadounidense, y fueron repatriados a Bahía de Cabañas, en el norte de Cuba, precisó la institución en un comunicado.
La Guardia Costera señaló que desde el pasado 1 de octubre 827 cubanos han intentado alcanzar las costas estadounidenses.
En total, 7.411 cubanos que intentaron llegar ilegalmente a Estados Unidos por mar fueron interceptados en el año fiscal 2015-2016, que concluyó el pasado 30 de septiembre, lo que supone un aumento de 65% respecto del anterior.
La Guardia Costera precisó que entre el 1 de octubre de 2014 y el 30 de septiembre de 2015 fueron interceptados 4.473 cubanos.
Los cubanos fueron interceptados en tres diferentes operaciones en el Estrecho de la Florida antes de tocar suelo estadounidense, y fueron repatriados a Bahía de Cabañas, en el norte de Cuba, precisó la institución en un comunicado.
La Guardia Costera señaló que desde el pasado 1 de octubre 827 cubanos han intentado alcanzar las costas estadounidenses.
En total, 7.411 cubanos que intentaron llegar ilegalmente a Estados Unidos por mar fueron interceptados en el año fiscal 2015-2016, que concluyó el pasado 30 de septiembre, lo que supone un aumento de 65% respecto del anterior.
La Guardia Costera precisó que entre el 1 de octubre de 2014 y el 30 de septiembre de 2015 fueron interceptados 4.473 cubanos.
martes, 4 de octubre de 2016
Aumenta el número de balseros interceptados
Tomado de Martí Noticias
T
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